Comprobador de privacidad
Verificadores de privacidad protegen cuentas.
Revisión de privacidad
La revisión de privacidad es un ayudante que mira tus apps y cuentas y muestra qué comparten. Explica permisos con palabras simples, como cámara, ubicación y contactos, para que digas sí o no con seguridad. Al hacer chequeos rápidos, reduces mensajes basura, paras rastreos silenciosos y mantienes privadas las fotos y notas de la familia. Pequeños cambios se suman, y pronto tu móvil y tu portátil se sienten más tranquilos y bajo tu control.
¿Cómo hago mi primer chequeo?
Instala la herramienta o abre el menú de privacidad del dispositivo. Inicia el escaneo guiado y dale solo el acceso necesario. Verás apps que usan tu ubicación, micrófono o contactos. Revisa cada una y apaga lo que no uses. Guarda un informe al final para comparar después. La primera pasada toma pocos minutos y te da una imagen clara de dónde ajustar.
¿En qué ajustes debo fijarme?
- Limita la ubicación a mientras se usa.
- Niega cámara y micrófono a juegos.
- Desactiva la personalización de anuncios.
- Revisa los accesos cada mes.
¿Cómo protejo mi identidad?
Usa contraseñas fuertes y únicas y un gestor para no repetirlas. Activa el doble factor en correo y banco. Oculta tu correo con alias al registrarte en sitios cualquiera. Comparte cumpleaños y nombre completo solo cuando sea necesario. Si un formulario es curioso, sáltalo. Al compartir fotos, quita etiquetas de ubicación y evita publicar direcciones o nombres de escuelas. Estos pasos dificultan que extraños formen tu perfil.
¿Debo usar una VPN además?
Una VPN puede ocultar tu rumbo en redes públicas como el wifi del café, pero no reemplaza buenos permisos ni hábitos. La revisión de privacidad limita lo que apps y sitios pueden leer, mientras la VPN oculta a dónde va el tráfico. Usarlas juntas está bien, pero empieza con los ajustes gratuitos del dispositivo antes de pagar más. Si luego agregas una VPN, elige un servicio confiable.
¿Con qué frecuencia reviso la privacidad?
Hazlo un hábito como cepillarte los dientes. Revisa rápido cada mes y a fondo cada tres meses. Busca apps que ya no uses y elimínalas. Después de viajes o fiestas, revisa permisos de fotos y ubicación. Tras actualizaciones grandes, mira la privacidad de redes sociales. Un ritmo constante mantiene tus datos ordenados y evita sustos, así las correcciones son pequeñas y no urgentes.
¿Qué hago si una app pide un permiso raro?
Piensa si la función lo necesita de verdad. Por ejemplo, un mapa sí necesita ubicación, pero una calculadora no. Si sin ese permiso la app no funciona, busca una alternativa más segura. También puedes permitirlo solo por un rato y luego apagarlo. Lee reseñas para ver cómo otros lo resolvieron. Si te sientes incómodo, confía en esa señal y elige la opción con más control para ti.